Concentración Motorista Invernal Internacional. Valladolid (España)

Sobre Valladolid

Valladolid, en este siglo XX, a través de sus protagonistas, es una Historia amena, divertida y triste a la vez, siempre dependiendo de que sus gentes tuvieran para comer o no, de que los ríos Pisuerga y Esgueva vinieran por su cauce o se salieran de él, o de que se viviera en paz o en guerra mientras la ciudad avanzaba silenciosamente hacia la modernidad.

Academia militar de Valladolid

Es la historia también del que se entusiasma con el primer cinematógrafo en la ciudad, del que recita versos de Zorrilla en el Ateneo, del bombero que intenta apagar el fuego de la Academia de Caballería o del que hace contrabando de tocino. Es la Historia pequeña, menuda, la Historia incontestable, la que queda en los periódicos, la que nos acerca al Valladolid entrañable y sufrido de principios de siglo, el Valladolid que se expande, que abandona el tranvía de tracción animal por el eléctrico, el Valladolid que levanta hermosos monumentos a hombres como Zorrilla, Colón, el Conde Ansúrez o Miguel de Cervantes.

Hoy ese Valladolid es la capital de la comunidad castellano-leonesa, y es, a diferencia de otras tranquilas cabeceras provinciales, una urbe populosa, industrial, de servicios y universitaria, que ha alcanzado un gran desarrollo. Valladolid ha multiplicado su florecimiento (también quizá el recelo de los vecinos) con asombrosa cosecha de modernidades y de influencia. Han brotado tiendas lujosas, hoteles, gabinetes de imagen, restaurantes, enjambres de edificios de buena apariencia, fábricas, despachos, despegues de aeroplanos, parques y vías públicas bien atendidas…

Es el Valladolid que se agranda por el camino de sus barrios, que nace cada día, que crece y que se abre camino ante Europa.
El aumento demográfico experimentado modificó sustancialmente su urbanismo, desmantelando casi por completo el casco antiguo, del que sólo sobreviven algunos islotes.

En el s.XI era una pequeña población que Alfonso VI cedió al Conde Ansúrez, quien le concedió importantes privilegios.

En ella se desposaron Los Reyes Católicos (1469) y murió Cristóbal Colón (1506). Fue sede de la Real Chancillería y Carlos I la convirtió en capital de España, condición que perdió con Felipe II en favor de Madrid y recuperó brevemente en época de Felipe III. Es en esta época cuando Valladolid era la capital de un imperio donde nunca se ponía el sol. Tras siglos de declive, empieza a configurarse en el s.XIX como una eminente ciudad industrial.

A pesar de su mermado recinto histórico, aún son muchos los monumentos que podremos visitar.